“El que es celoso, no es nunca por lo que ve; con lo que se imagina basta”. –Jacinto Benavente

Psicologo. Enrique López Ambía.

Los celos son uno de los temas recurrentes en la vida e historia del ser humano, no solo en términos de pareja, que es en lo primero que se piensa, sino entre amigos, hermanos, compañeros de trabajo, rivales y prácticamente cualquier tipo de relación humana.

El objeto de nuestra atención, amor o deseo, y cuando decimos objeto nos referimos a otra persona, es una fuente de muchas reacciones y sentimientos de nuestra parte. Si bien pueden ser placenteras y estimulantes, también pueden ser una fuente sorpresiva de sentimientos dolorosos, particularmente cuando ese objeto dedica su atención a algo o alguien más.

Es indispensable distinguir los celos de la envidia, “en los celos se trata de poseer el ser del otro, en la envidia apunta en poseer los objetos que el otro tiene” (Wanstein,2015). De manera que los celos estan referidos a las relaciones y la envidia mas a los objetos o a características de otras personas. La envidia es una danza entre dos, los celos normalmente son una danza entre tres.

Los celos son tan significativos y una emoción tan fuerte que han sido la inspiración de una muy buena parte de la producción artística de la humanidad, desde los celos de “Cain y Abel” en la Biblia, “Otelo” de Shakespeare o las muchas historias del cine actual como “Atracción Fatal” de Adrian Lyne, siempre con resultados trágicos.

No son privativos de un género, tanto hombres como mujeres son susceptibles de experimentar estos sentimientos, aunque las mujeres son mas abiertas a expresarlos, los hombres pueden ser mas violentos en su manifestación.

Los Celos en un triángulo inesperado

Los celos ocurren cuando aquel que amamos, deseamos o consideramos nuestro, dedica su atención a alguien mas, los sentimientos que esto genera pueden ir desde el dolor leve al muy grave, tristeza, soledad, sentimientos de pérdida y abandono, dudas sobre lo que el otro hace. (del Valle, 2014)

Dependiendo de nuestra personalidad podemos experimentar duda y desconfianza o bien una sensación profunda de abandono y pérdida.

Los celos pueden convertirse en un sentimiento secundario de frente a nuestras reacciones y ser solo un disparador de otras respuestas. Es decir que la manifestación inicial de celos puede dar lugar a otros sentimientos que de otra manera quizá no aparecerían.

Se habla en general de una deficiencia en el auto concepto y una preocupación constante por la comparación con respecto a los otros, particularmente si nuestra idea de lo que es valioso no coincide con la imagen personal. Las personas que tratan de sobre compensar su debilidades, reales o imaginarias, son mas propensas a sentir celos y en muchos casos a desarrollar lo que se llama celotipia, que es una manifestación patológica de los celos y que interfiere de forma perniciosa con el funcionamiento adaptado de quien la experimenta (Glover, 2018) .

No es raro escuchar a personas que cuentan como su pareja cae en situaciones absurdas por sus sentimientos de celos, en muchos casos delirios o construcciones complicadas que se auto sostienen con base en elaborados razonamientos, investigaciones, confirmaciones o definitivamente en alucinaciones.

Los Celos de Otelo

Una paciente nos cuenta como un día su pareja llegó cuando ella acababa de bañarse, cuando le abrió la puerta él la acusó de haberse acostado con un vecino que minutos antes salió del edificio de departamentos, y que era demasiado casual que ella se hubiera bañado justo cuando él iba saliendo, que seguramente acababan de tener relaciones sexuales y que por unos minutos no los sorprendió.

Aún cuando la historia suena demasiado forzada, en la mente de un celotípico esto es perfectamente plausible, la persona que está en una relación de este tipo puede verse dando explicaciones de cada movimiento que realiza, alimentando aun mas los celos, ya que cada explicación en sí misma es una aceptación, en la mente del celotípico, de que la acusación tiene fundamentos.

Estas situaciones extremas son muy delicadas y en muchos casos llevan a la violencia ya sea activa o pasiva, en el mejor de los casos al rompimiento de la relación después de largos periodos de sufrimiento, tanto del celotípico como de su pareja.

Sin embargo los celos no son necesariamente tan extremosos y en muchos casos pueden ser realmente señales de alerta, que deben ser atendidos y hablados con la pareja.

Los celos como una manifestación de miedo a la pérdida pueden dar lugar a sentimientos muy encontrados, inclusive en personas con un auto concepto sólido, ya que si no existe una comunicación adecuada o temor a ser visto como alguien demasiado susceptible, puede bloquear a la persona para manifestar a tiempo lo que siente.

Existen personas que alimentan los celos como una forma de control o como una agresión. Es común que para llamar la atención del otro se alimente una idea de posible amenaza de pérdida (triangulación), puede ser desde un simple coqueteo hasta establecer una relación con alguien mas, esto puede salirse de control y llevar a la otra persona a actitudes francamente dañinas o que se salen completamente de control de quien generó estos sentimientos. En el caso de los celos agresivos la persona que alimenta los celos busca mostrar su valor de frente al otro y mostrarle que no es indispensable, o bien que si hay un tercero, el o ella es también capaz de estar o atraer a alguien más. En ambos se esta ejerciendo agresión.

En todos estos casos es de notarse que hay una falta de comunicación enorme, inseguridad sobre como solucionar conflictos, establecimiento de límites y sobre todo miedo a la pérdida.

En una relación sana se pueden expresar los temores y si existen amenazas reales tomar decisiones que lleven a la resolución de las mismas de una forma u otra.

El trabajo personal pasa por establecer lo que en realidad estamos dispuestos a aceptar y nuestra capacidad asertiva para detener lo que nos incomoda lo mas pronto posible. El miedo a la pérdida es uno del mas grandes detonadores de los celos y el verse envuelto en un conflicto que puede escalar y generar todo tipo de agresiones pasivas o inclusive físicas.

Es recomendable que en caso de estar sintiendo celos que se salen de control, que afecten tu vida diaria y tus interacciones de pareja busques ayuda, que establezcas un buen canal de comunicación con tu pareja, clarificar, negociar y acordar, que si se han rebasado límites de forma clara y comprobable o violado acuerdos fundamentales tengas tranquilidad al decidir cual será tu proceder y actuar de acuerdo con tus valores en caso de que no haya posibilidades de un arreglo.

REFERENCIAS.

Wainsztein Silvia. El sujeto de los Celos. 2015. http://www.imagoagenda.com/articulo.asp?idarticulo=2241

Glover Marissa, Celotipia: síntomas, causas y tratamiento, 2018. https://www.psicologia-online.com/celotipia-sintomas-causas-y-tratamiento-4227.html

Del Valle Yolanda, Pensando los celos desde la clínica del psicoanálisis, 2014. http://www.centroeleia.edu.mx/blog/pensando-los-celos-desde-la-clinica-del-psicoanalisis/

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